EL EJERCICIO



Con mucho entusiasmo comenzamos a ejercitarnos, tanto que vamos de compras para tener la dotación completa: licra,balaca, tenis, medias, bolsos, toallas y varios modelos, porque el entusiasmo es tal que "vamos a ir todos los días". Llegamos al gimnasio y que pasa, una serie de máquinas que no sabemos por donde comenzar, le preguntamos al instructor quien nos dice, "en que quieres concentrar el ejercicio? ", como si no se vieran todos los defectos que tenemos: la flacidez: se ve; los glúteos pequeños o grandes, caídos o no también se ven, el abdomen también, o sea que al parecer tenemos que pasar por todas esas máquinas y no solo por unos días sino muchos y con mucha preseverancia para que se vean los resultados, porque realmente se ven. Y entramos al gimnasio como primíparas con todo un atuendo de deportista (con balaca y todo) porque nos compramos todo un ajuar de gimnasia para cada día de la semana y comienza el recorrido por las máquinas a veces sin asesoría (error), al día siguiente ya no podemos ni caminar y hasta incapacitadas porque nos pasamos en peso y frecuencia para demostrar "fortaleza".

Muchas abandonan la batalla en la primera sesión y recurren entonces a las cremas, geles, fajas, pastillas y en fin toda clase de trucos para adelgazar y tonificar, con tal de no regresar al gimnasio y entonces viene otro gasto, porque cada sesión cuesta "un ojo de la cara", se someten a la tortura de inyecciones, mantas y masajes con toda clase de aparatos eléctricos y de madera, que terminamos como un dálmata, con el cuerpo lleno de moretones.

Antes de comenzar cualquier plan para ejercitarnos es muy recomendable tener en cuenta, la edad:
  • En la adolescencia: actividad aeróbica. En esta edad de crecimiento no se debe trabajar con grandes pesos, para no sobrecargar los cartílagos y no crear dolores que alejen de la actividad.
  • Con la juventud, se inicia una nueva etapa llena de obligaciones, laborales, familiares que por lo general abandonamos toda actividad física, debemos idear plan muy organizado que incluya algún tipo de actividad y nos saque del sedentarismo.
  • Desde los 35 años comienza la flacidez y nuestro objetivo es prevenirla.
  • A partir de los 45 años nuestro objetivo debe centrarse en prevenir las enfermedades del corazón y la osteoporosis, sin olvidarnos de la flacidez
  • Ya desde los 60 o 65 años hay que realizar ejercicios moderados y evitar los que producen impactos como saltar o correr. Es recomendable andar en bicicleta, caminar y también realizar ejercicios contra la flacidez.
Creo que hemos probado de todo un poco, y al final debemos tener en cuenta que basta solo con una alimentación balanceada y ejercicio moderado, para que podamos tener un excelente estado físico sin agobiar nuestro bolsillo.

Siempre tenemos una excusa para no ejercitarnos y las únicas perjudicadas somos nosotras mismas.


QUE ESPERAS PARA COMENZAR?